Tres de las características del ADN que conforma el mapa genético de todo ser vivo son:
- Primera: contiene la información relativa al origen y el pasado del ser vivo ,
- Segunda: está en la base de su naturaleza, la información relativa a los rasgos que lo identifican como individuo único -genotipo- y que se mantienen constantes, aún cuando cambien todas y cada una de sus células infinidad de veces a lo largo de la vida del ser.
- Tercera el ADN está necesariamente contenido en todas y cada una de sus células, independientemente de la función que cada una de ellas desémpeñe en el organismo. El ADN es el punto de partida de lo que el ser vivo (la empresa) será en el futuro.
Por ello, la definición de un nuevo negocio no parte de sus productos o servicios, estos son una mera consecuencia,. El punto de partida son las necesidades que la empresa pretende satisfacer, los segmentos de clientes a los que se dirige y el Know how o Tecnologías que lo capacitan para hacerlo . Este ADN (Antecedentes + Definición de Negocio) de partida, en su interacción con los factores ambientales (el entorno, su ecosistema), írá dando forma a la oferta o el catálogo final de productos o servicios ofrecidos al mercado, así como a un determinado modelo de desarrollo organizativo.
Por tanto, antes de decidir cuáles van a ser los productos/servicios que vamos a ofrecer, tendré que decidir qué segmentos y necesidades vamos a atender.... y cuáles no. Y deberemos identificar aquellos aspectos (conocimientos, capacidades, recursos....) sobre los que se sustenta nuestra propuesta de valor, y que permiten marcar una diferencia frente a nuestros competidores, otros seres vivos diferentes a nosotros.
Desde que somos emprendedores, pequeños embriones, contenemos en nuestro ADN toda la potencialidad de desarrollo futuro. Una ídentificación de estos rasgos principales y permanentes de lo que somos ayudará a tomar todas las decisiones futuras en la dirección acertada.
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