miércoles 23 de noviembre de 2011

Identificación del ADN del negocio

Tres de las características del ADN que conforma el mapa genético de todo ser vivo son:
  • Primera: contiene la información relativa al origen y el pasado del ser vivo ,
  • Segunda: está en la base de su naturaleza, la información relativa a los rasgos que lo identifican como individuo único -genotipo- y que se mantienen constantes, aún cuando cambien todas y cada una de sus células infinidad de veces a lo largo de la vida del ser.
  • Tercera el ADN está necesariamente contenido en todas y cada una de sus células, independientemente de la función que cada una de ellas desémpeñe en el organismo. El ADN es el punto de partida de lo que el ser vivo (la empresa) será en el futuro.

Por ello, la definición de un nuevo negocio no parte de sus productos o servicios, estos son una mera consecuencia,. El punto de partida son las necesidades que la empresa pretende satisfacer, los segmentos de clientes a los que se dirige y el Know how o Tecnologías que lo capacitan para hacerlo . Este ADN (Antecedentes + Definición de Negocio) de partida, en su interacción con los factores ambientales (el entorno, su ecosistema), írá dando forma a la oferta o el catálogo final de productos o servicios ofrecidos al mercado, así como a un determinado modelo de desarrollo organizativo. 

El punto de partida es, por tanto, la identificación de la naturaleza del nuevo ser vivo, el análisis de las necesidades atendidas, que esrán su razón de ser, de las características de los segmentos de clientes y de los pilares básicos en los que se fundamenta la propuesta de valor de la empresa. La combinación de estos tres aspectos, (junto con un cuarto: antecedentes y los principios y motivaciones compartidas que han impulsado al equipo promotor a iniciar el proyecto empresarial), crearán el equilibrio sobre el que se deberán de sustentar el resto de decisiones y determinará la construcción y desarrollo de la empresa, del mismo modo que el ADN es el punto de partida para el desarrollo un organismo vivo.


Por tanto, antes de decidir cuáles van a ser los productos/servicios que vamos a ofrecer, tendré que decidir qué segmentos y necesidades vamos a atender.... y cuáles no. Y deberemos identificar aquellos aspectos (conocimientos, capacidades, recursos....) sobre los que se sustenta nuestra propuesta de valor, y que permiten marcar una diferencia frente a nuestros competidores, otros seres vivos diferentes a nosotros.

Desde que somos emprendedores, pequeños embriones, contenemos en nuestro ADN toda la potencialidad de desarrollo futuro. Una ídentificación de estos rasgos principales y permanentes de lo que somos ayudará a tomar todas las decisiones futuras en la dirección acertada.